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No comparto la idealización, romántica o izquierdista, del pueblo. Como no creo, tampoco, en la rousseauniana atribución de bondades naturales al ser humano. Creo más en la civilización, en su renunciamiento y esfuerzo, cuando no la estorban demasiado las mezquindades populares, ni la empecen las complacencias ni las corrupciones políticas. La civilización comporta una regulación política de las sociedades y, cuando es más honda, una autorregulación moral de los individuos. Esferas subjetiva y objetiva que ha poco, en unas fiestas populares, he visto colisionar. Con detrimento, por descontado, de la objetividad.
Tengo para mí que las fiestas locales, incluso en muchas poblaciones numerosas, constituyen un modo singular de estado de excepción. Peñas y comparsas que ocupan bajos de edificios, en los que cocinan, bailan, atruenan con equipos musicales, sin que para ello rija ninguna específica regulación. Grupos que –nocturnos- ocupan la vía pública y conversan a gritos –entre música estridente- hasta las horas avanzadas en que se suele dormir. He visto, incluso, uno de estos grupos cortar por su cuenta la vía principal para tomar –ellos- un rebujito con baile popular. El asunto es que, fuera de regulación, no hay límite sobre lo que resulta comprensible y lo que no. Adolescentes que –desde mediodía hasta pasada con creces la medianoche- ocupan una vivienda y, descolgando altavoces potentes, asordan doscientos metros a la redonda. Relevándose ellos, pero no el vecino que no sabe a quién se pudiera ya encomendar. Incluso, las aceras de la vía principal tomadas por sillas vacías unidas con cordeles, incívica reserva de localidad para el desfile del día siguiente. Cordeles que, en semáforos y pasos de cebra, son verdaderas trampas donde he visto a una señora caer estridentemente. Llegada la policía, incrédula sobre sí, levantando un parte cuando toda la vía se hallaba en la misma circunstancia y condición. Me pregunté si los autores pondrán trampas en el salón de su casa, para poder llevar, estas fiestas, a la abuela al hospital.
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