También, porque con el cine no guarda relación equiparable. Atado como está el cinematógrafo, para lo bueno y lo malo, a la reproductibilidad técnica de la acción que se ejecuta. Incluso también a la producción técnica de lugares, personajes y acciones que por ellos acontecen. La acción teatral puede ser reproducida, sin embargo, en soporte audiovisual que lo permita –pero eso no es entonces el teatro. Aquí, el estudio de la técnica y tramoya se ofrecen con ejecución tan única como inmediata. Con comunicación vis a vis del respetable, que produce instantes impensados, advenidos –no estudiados, como mágicos.

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Por qué prefiero el teatro / 1

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