Etiquetas

Hasta el día 18 de septiembre, tiene lugar en la iglesia de Arcenillas una exposición digna de una visita atenta. Se titula 300 años con Gallego. Ya en 2007 el Museo de Zamora mantuvo una exposición temporal sobre objeto semejante: SUMAS y RESTAS de las tablas de Arcenillas. Ocasión para acercarse a esta singular historia. De antemano, diré que Arcenillas es población diminuta pero noble por lo antigua -no distante de la ciudad de Zamora –y que en tiempos adquirió el retablo primitivo del templo catedralicio, por importe de 3.240 reales y varias cargas de grano. Con ocasión de que el cabildo encargara un retablo más moderno a Joaquín de Churriguera. La tablas de Arcenillas, el lector lo habrá columbrado, son las que contenía el original retablo. Buenas pinturas hispano-flamencas de la mano y el taller de Fernando Gallego, maestro salmantino –mediados del siglo XV. De las treinta y cinco tablas que se creen originales, en la iglesia parroquial se contemplan sólo once. El resto, son una historia: desmontado el retablo –por obras de abovedamiento encima del presbiterio, en el siglo XIX- fueron todas numeradas y guardadas en una panera. Un inventario de 1854 informa que permanecen en el templo dieciséis, y otro de 1897 da cuenta de la existencia de quince. Un folleto parroquial dice al respecto: probablemente falte en este inventario la tabla de ‘el balcón de Pilatos’, que fue llevada a una exposición de Barcelona y no fue devuelta al terminar la exposición, habiendo desaparecido. En 1925 y 1930 dos miembros de la familia Ruiz-Zorrilla entregan al Obispo dos tablas, que hoy se custodian en el museo diocesano. También, en el Museo de Bellas Artes de Asturias se descubre todavía otra: la adoración de los Magos. En 1993 las quince tablas restantes en Arcenillas sufren un nuevo expolio –siendo sustraídas cuatro. De este modo, la iglesia de la localidad alberga un total de once tablas, más dos del Museo Diocesano, otra que está en Asturias, y otras cuatro sustraídas que –según- están en busca. Ello arroja un total de diecisiete tablas de las que no hay noticia, o en paradero ignorado. El templo parroquial, por lo demás, exhibe con rotundidad una fábrica de artesonado mudéjar y gruesas columnas jónicas. Las oficinas de turismo no ofrecen información relevante, pero merece la pena. El folleto de la exposición primera informa de que, fuera del horario establecido, puede visitarse el templo consultando en el teléfono 676 900 782. En el pueblo comentaron que es correcto –a quien atiende- dejar alguna propina.

©

Anuncios