Cualquiera que pretende ser oído, y por eso es por lo que habla, busca afirmar su presencia –y no sólo sus razones. Un principio general que se cumple en medida diferente en cada caso. Situación singular presencié a este respecto, transcurriendo una reunión profesional –con su debate: cuando se levantó un orador entre los demás presentes, exigiendo no ser confundido con otros que reputaba disparatados –menores. Y es que en todo postularse hay un juicio de valor proyectado en el entorno –sostenible tan sólo en la medida de la integridad de sí, y en la solidez del lugar que para sí se reclama.

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