Sabe cualquier explorador, marinero, hombre que pone en riesgo su proyecto o vida incluso, la precisión de orientarse. Poseer y gobernar el instrumento necesario a ese respecto. No sólo por el éxito final de la empresa, mas también por la seguridad a la hora de tomar decisión evitando vacilar, soslayando el perjuicio que ocasiona al caminante el derroteo. Dicho esto, veo que no poca brújula precisa el elector en los comicios españoles de mañana. Por la gravedad que sobre el país y sobre el espacio europeo recae en la decisión -tras el brexit de anteayer, que dejó tantas cosas en un témpano. Momentos en que decidir exige la aptitud de calcular –la frialdad de lógica y pensamiento. Pues decidir es negociar los posibles –sin fiar a ligereza la decisión sobre sí y los demás, en el voto que se emite.

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