Etiquetas

La vida no pone a cada cual en el sitio que, según, le corresponde. Esto, si se cuenta con que haya un sitio propio para cada uno de nosotros. Ojalá –a veces: pues tranquilizaría saber que hay un lugar que nos espera. Otras veces, el sitio que se entiende corresponde nada tiene de halagüeño. Pero, pensar que lo hay, también permite buscar su evitación –o al menos, conformarse. Pero lo dije al comienzo: la vida no nos pone en el lugar que, según, nos corresponde. Un modo de decir que no hay justicia que preexista –salvo la que arranquemos nosotros a los tiempos y a las cosas. Otro modo de decir que hay albedrío –amoral en sí mismo, si no es por el empeño que ponemos en los lances de la vida. O el querer que, por querer, suplimos o imaginamos.

©

Anuncios