Etiquetas

Sobre los versos, hay tópicos –y muchos. Hoy, pienso que hay un tópico para cada circunstancia, para cada edad –para determinado carácter, cultura o posición. Añadiré que los versos, se leen siempre desde el tópico que el lector en ese instante ocupa o entretiene. Quien haya leído despacio sabrá la enormidad de lo que digo. Pero lo que digo, lo avala una experiencia. Yo creí el tópico del valor universal y casi eterno del poema –demasiada juventud, todavía de por en medio. Y leía entonces con unción y acariciando el verso en un tiempo inmóvil que inmóvil me tenía. También conocí por aquel tiempo el decir de que el poeta es quien sabe poner las mejores palabras en los lugares mejores –escándalo veía por entonces, después verdad considerable, trivialidad a estas alturas. Y todavía más –ante unos mismos versos, he leído con embeleso, indiferencia, frialdad enojosa o con fastidio. Lo vengo a escribir porque –eternos por sí mismos, también se modifican. Como la abeja, libando en cada instante donde más dulzor presiente su apetito caprichoso –modificando, a discreción y con el tiempo, el concierto circundante que ofrecen los estambres.

©

Anuncios