Un conductor por la autovía que enlaza Cartagena y Torrevieja –ya entrados en la provincia de Alicante. Esa vía cuyo tráfico se nutre sobre todo a partir del enlace con la que llega –por San Javier- desde la capital murciana. El conductor es novato en ese tramo –desconoce el intríngulis y el claro peseteo. Atraviesa el túnel, dirección hacia el Pilar de la Horadada. Un poco más allá, se indica un kilómetro hasta la salida a las playas de la Zenia. Su destino. Pero antes, un peaje –sin posibilidad, observa a la llegada, de salir hacia la playa ni tampoco de retorno. A unos cien metros, después de la barrera, la salida deseada. El conductor, a la vista desde el coche, pregunta al empleado en la taquilla: ¿el precio es único? –sí señor, precio único. Entre tres y cuatro euros, recuerda el conductor que más o menos. ¿También para quien sale nada mas entrar, a los cien metros? –único, señor, el precio para todos. Pero… no había aviso ni indicación alguna para salir previos a la antigua carretera de La Zenia –encogimiento de hombros. Pues esto… creo que habrá que escribirlo en internet para todos, a lo menos. Silencio. Sensación de cosa fea. Pues, lector, lo dicho -hecho.

©

Anuncios