Etiquetas

Creo que –sin solemnidad alguna- llega el instante de afirmar que el amante de la música, los sones, que no haya visitado los conciertos de órgano de Torre de Juan Abad –no sabe cuánto se pierde. Un órgano español, que el siglo XVIII construyera el maestro organero Gaspar de la Redonda Zeballos –y que, hoy, conserva la casi integridad de sus elementos originales. Un órgano con tubería en su interior forrada de partituras de primeras ediciones de Correa de Arauxo. Que suena como rara vez se oye sonar un instrumento –celeste casi, terrenal en sus registros tal si una orquesta tañera sones separados de cualesquiera instrumentos. Hace horas, el maestro flamenco Jan Vermeire ha tañido este órgano con conocimiento magistral de música e instrumento: repertorio entre nórdico e ibérico. Todavía entusiasmado, encarezco la visita al programa del ciclo de este año.

©

Anuncios