Etiquetas

La vida ordinaria, según creo, es un modo de avanzar sobre cosas previsibles. Que fingimos tal proyectos -necesitados de seguridades, como estamos. A esto, lo llamo una creencia. Suponer un orden de causas previsibles y de efectos, en las acciones todas que emprendemos. Cierto que un hecho puede fallar su razón de ser, o su propósito. Mas no estorbará que concibamos la ruta alternativa, caminos diferentes –previsibles también, siempre causales. Con un subsuelo, sin embargo, de posibilidades incógnitas, imprevisibles y diría que infinitas. Mundos posibles, no ordenados por fuerza y que –aunque lo fueran- subvertirían o descoyuntarían el nuestro, por su incongruencia respectiva. No un universo mero de posibilidades lógicas, mas de hechos capaces de reorientar el orbe de las causas. Un mundo no pensable, que a veces interfiere y siempre inquieta.

©

Anuncios