Etiquetas

Muchos lo saben: que el palacio consistorial de Cartagena se edificó sobre terreno que fuera ganado al mar. Con esas victorias tan sólo provisionales que el hombre logra sobre la naturaleza nuda. Porque las fuerzas, los elementos –erre que erre-, tozudos por conservar sus fueros y su posición. O de otro modo, que cuando la naturaleza cambia su curso no es para proporcionar a los hombres –benéfica o caprichosa- un parque o un jardín artificial. El palacio consistorial: hace bien poco afianzado en sus cimientos –y ellos mismos, con un perímetro o contrafuerte que defendiera ese subsuelo de su labilidad propia y de los embates marítimos subterráneos. Frente a él, el museo del teatro romano que lleva –escaleras mecánicas incrustadas- hasta ese anfiteatro –elevado en la colina, bello y arrogante, muchas veces secular.

©

Anuncios