Etiquetas

En medio del campo, explanada y secadal, una torre renacentista se yergue enigmática –como bella interrogación de los siglos al presente. Antonius Ricus me fecit. Fines de siglo XVI. Hoy restaurada, la conocí medio en ruinas –con una columna central entre paredes pétreas, bajo el techo derrumbado. Tonico, pedáneo que fue y sacristán del lugar, me lo dijo: una torre de un señor muy rico, para vigilar sus campos. Dando su nombre a la aldea. Por allá, la Cañada de la Leña también, y la Cañada del Trigo: lugares murcianos –todos- donde el habla de Valencia penetró por proximidad y por despoblación. La Iglesia de Torre de Rico alberga un Cristo Crucificado –donación del Barón de Jumilla, que causa una impresión.

©

Anuncios